A) Habilidad Conceptual. Consiste en la habilidad para comprender las complejidades de la organización global y en el ajuste del comportamiento de la persona dentro de la organización. Esta habilidad permite que las personas se comporten de acuerdo a los objetivos de la organización total y no solo a las de su grupo inmediato.
A medida que se asciende de los niveles inferiores a los niveles mas elevados de la organización disminuye la necesidad de habilidad técnica, mientras que aumenta la necesidad de habilidad técnica, mientras que aumenta la necesidad de habilidad conceptual. Es así, que en los niveles interiores, los supervisores necesitan considerable habilidad técnica para poder instruir y formar técnicos y demás subordinados. En los niveles mas altos los ejecutivos no necesitan conocer en detalle las tareas específicas (técnicas y humanas), ejecutada en el nivel operacional.
A pesar que varia la proporción de las habilidades técnicas y conceptuales que son necesarias a los diferentes niveles de la organización, común denominador aparentemente crucial en todos los niveles es la habilidad conceptual.
En el presente estudio nos proponemos desarrollar la habilidad conceptual sin dejar de lado las habilidades humanas y técnicas. En otros términos se propone desarrollar la capacidad de pensar, de definir; aquellas situaciones organizacionales o empresarias complejas, que requieren de diagnóstico y/o proponer soluciones, a través de las diferentes disciplinas especializadas en la administración.